
Solo si lo necesitas. Porque lo mío va primero de contar bien.
Te puedo montar un vídeo o automatizarte medio negocio con IA.
Pero si el mensaje no emociona, da igual cuántos efectos pongas.
Lo primero es la historia.
Lo que dices.
Cómo lo dices.
Y que quien lo escuche diga: “¡Ey, esto es para mí!”